¿Quieres disfrutar de sus pueblos?

Descubre los pueblos de Formentera

La Savina: El puerto de la Savina sería el primer núcleo urbano a tener en cuenta, ya que es el único acceso que tiene el turista a la isla, y por lo tanto, es de vital importancia. Si algo caracteriza a la Savina es el continuo tránsito de embarcaciones: barcos que traen y se llevan turistas y formenterenses , pequeñas y grandes embarcaciones de pesca, y en verano un increíble número de embarcaciones de recreo capitaneadas por gente que deciden pasar sus vacaciones estivales en el mar, recorriendo las costas mediterráneas. 

San Francisco Javier: A tres kilómetros del puerto encontramos San Francesc Xavier, éste, sería el núcleo urbano más importante, considerado como la capital de la isla, ya que en su plaza se ubica el Ayuntamiento. Justo en frente de él, se encuentra la iglesia del pueblo, iglesia, que en el siglo XVIII se utilizaba como fortaleza contra los bárbaros, y que con el tiempo, se ha convertido en refugio para los parroquiales del pueblo. En la plaza del Ayuntamiento es donde se celebran las fiestas y acontecimientos más importantes, que suelen congregar a residentes y turistas por igual, en un ambiente festivo, tranquilo y sobre todo acogedor. San Francisco es el pueblo más visitado durante el día debido a su gran cantidad de comercios y bares, y sobretodo el paseo, donde se encuentran numerosos tenderetes hippies, que atraen a los turistas con multitud de objetos relacionados con la isla. Todo esto hace de este pueblo la capital de la isla y un sitio de visita obligatoria durante el día. 

San Fernando: Siguiendo en la misma carretera que sale del puerto y después de pasar por Sant Francesc, el siguiente pueblo a visitar es Sant Ferran, sitio de paso obligado para ir a La Mola ó Es Pujols, y que ofrece gran variedad de bares y restaurantes a los que se puede ir a comer o simplemente a tomar una copa y observar tranquilamente el paso de la gente que visita el pueblo. En Sant Ferran se encuentra uno de los locales más míticos y con más historia de la isla: La Fonda Pepe, que en los años 60 ya tenía sus puertas abiertas al público y desde entonces es visitada por todo aquel que desee disfrutar del tranquilo y auténtico ambiente hippie de la isla, ya que a pesar de los años este es uno de los pocos lugares que apenas ha cambiado con el tiempo. 

Es Pujols: El último núcleo urbano y seguramente el que más dirigido al turismo está; Es Pujols. Se llega a este pueblo desde la salida del puerto o bien a través de Sant Ferran. Solo entrando en este pueblo se nota que el ambiente es muy diferente al resto, sobre todo por la noche. La gran variedad de comercios, restaurantes, bares, pubs y discotecas hacen de este lugar el paraíso del turista. Ya sea de día o de noche, el flujo de gente en Es Pujols es continuo; de día se puede disfrutar de sus playas, y de todos sus comercios. Por la noche reina el ambiente festivo, sobre todo en los pubs y en el paseo marítimo, donde el mercadillo hippie atrae a la gente, y el ambiente festivo, se mezcla con el aroma del mar. 

La Mola: Sin salir de la carretera principal, la siguiente parada después de San Ferran es La Mola, el pueblo más alejado, ya que se sitúa en el punto más alto de la isla, a unos 15 kilómetros de Sant Ferran. Se puede decir que este es uno de los pueblos más tranquilos, ya que debido a la distancia, no es tan frecuentado por los turistas y hay pocos comercios y restaurantes. Su mayor atractivo es el mercado hippie que se abre dos veces a la semana y que atrae a multitud de gente. Otro de los atractivos de este pequeño pueblo es el faro, situado sobre los acantilados, desde los cuales se pueden ver unos maravillosos atardeceres y disfrutar de la soledad del lugar. .